Team building virtual para equipos remotos: ideas útiles

Team building virtual para equipos remotos: equipo en una sala de reuniones con compañeros conectados por videollamada en la pantalla

El team building virtual para equipos remotos es una actividad por equipos que se juega por videollamada, con un presentador que la conduce y retos que obligan a hablar a quienes trabajan desde casa o desde otra sede. Sirve para empresas con oficina en las que parte de la plantilla está fuera: la gente de otra ciudad, los comerciales que viajan, quien teletrabaja tres días a la semana.

Se parece poco a la versión presencial. Dura menos, los equipos son más pequeños y lo que en una sala se resuelve con una mirada aquí necesita a alguien que reparta la palabra. Cuando se diseña con eso en cuenta, funciona; cuando se traslada un juego de sala a una pantalla tal cual, buena parte del grupo acaba con la cámara apagada antes de la segunda ronda.

  • Para empresas con oficina y gente en remoto o en varias sedes; si todos están en el mismo sitio, mejor presencial.
  • Formatos online (todos conectados) e híbridos (sala y casa en el mismo equipo), con concursos, escape rooms y retos.
  • Más corto que en sala, equipos de 4 a 6 personas, rondas de pocos minutos y un presentador que da la palabra.
  • Errores habituales: gente en remoto de espectadora, tecnología sin probar y actividad a última hora del viernes.

Para quién es el team building virtual para equipos remotos

Para la empresa que tiene oficina pero no tiene a todo el mundo en ella, por ejemplo dos sedes en ciudades distintas, un equipo comercial repartido por el país, un departamento que teletrabaja la mayor parte de la semana o una filial fuera de España. También para la que quiere hacer algo en una fecha concreta sin mover a nadie, como el cumpleaños de la empresa o el cierre de un proyecto.

No lo recomendamos cuando todo el equipo coincide en la misma oficina. Si pueden juntarse en una sala, una actividad presencial da más, y el formato online queda para las ocasiones en que juntarse no es posible. Tampoco lo recomendamos como sustituto de la reunión semanal, porque es una actividad aparte, con su hora en la agenda y sin orden del día.

Lo que sí hace bien, en cambio, es igualar. En una actividad presencial con tres personas conectadas, esas tres se aburren; en una online, todo el mundo está en las mismas condiciones.

Formatos online e híbridos

Tenemos dos familias, según dónde esté la gente el día de la actividad.

Team building virtual para equipos remotos: pantallas de un escape room y un concurso jugados en formato híbrido
En híbrido, quienes están en casa ven lo mismo que la sala y juegan en el mismo equipo.

Todos conectados: concursos y escape rooms online

En las actividades online para empresas cada persona entra desde su casa o desde su mesa. El concurso tipo televisión es el que más se pide: rondas de preguntas, pruebas de rapidez, música y preguntas sobre la propia empresa, con un presentador y un marcador que se comparte en pantalla. Se juega por equipos en salas separadas y se vuelve a la sala común para las respuestas.

Los escape rooms y misiones online funcionan con una historia (una nave que hay que reparar antes de llegar a Marte, un robo de arte que resolver) y pruebas que cada equipo trabaja en su sala, con un dinamizador que da pistas cuando un grupo se atasca. Son el formato que más obliga a hablar, porque las pistas se reparten entre varias personas y nadie puede resolverlo solo.

Team building virtual para equipos remotos: pantalla de una videollamada con los participantes de un juego online por equipos
Por videollamada el juego tiene que caber en la pantalla: equipos pequeños y turnos cortos.

Híbrido: sala y casa en el mismo equipo

En las actividades híbridas para empresas parte del grupo está en la oficina y parte conectada, y cada equipo mezcla a personas de los dos sitios. Para que quienes están en casa no se queden mirando, conviene que reciban antes material físico (una carta, piezas, un rompecabezas) con información que la sala no tiene, de modo que el reto no se resuelve sin ellos; cómo se les hace llegar se concreta en la propuesta.

Hace falta una pantalla grande que se vea desde toda la sala con los conectados, un micrófono para el presentador y otro para la sala. El fallo típico del híbrido es el sonido: la sala oye bien y quien está en casa solo oye lo que capta el portátil.

Qué funciona por videollamada y qué no

La pantalla cambia las reglas, y la tabla resume lo que hemos visto repetirse con grupos de todos los tamaños.

FuncionaNo funciona
Rondas de 5 a 10 minutos con un resultadoUna prueba de 40 minutos sin paradas
Equipos de 4 a 6 en salas separadas30 personas en una sola sala hablando a la vez
Un presentador que da la palabra y lleva el marcadorDejar que el grupo se organice solo
Retos en los que cada persona tiene un dato que faltaRetos que puede resolver uno mientras los demás miran
Material enviado a casa cuando el formato lo permiteManualidades sin material previo
Preguntas sobre la propia empresa y sus anécdotasCultura general sin relación con el grupo

Lo que más cuesta por videollamada es el silencio. En una sala, un equipo bloqueado se nota y alguien va a ayudar; en una sala virtual nadie lo ve. Por eso el dinamizador entra en cada sala cada pocos minutos y las rondas son cortas.

Duración, tamaño y cómo se conduce

El team building virtual para equipos remotos dura menos que el presencial. Nuestras actividades en sala van de hora y media a dos horas; por videollamada recomendamos una hora, hora y cuarto como mucho, porque la atención por pantalla cae antes y nadie se queda de charla al terminar como en una sala.

El tamaño total importa menos que el de los equipos, así que empezad por ahí. Como referencia, cada equipo tiene de 4 a 6 personas en su sala; con 60 personas salen entre 10 y 15 equipos, cada uno con un nombre y un portavoz que entrega las respuestas. El número total lo marca sobre todo la herramienta de videollamada y cuántas salas admite.

La conducción es el trabajo que no se ve. El presentador explica la ronda en la sala común, manda a los equipos a sus salas, entra en ellas para dar pistas o cortar una discusión, los recoge a la hora marcada y enseña el marcador. Pide que alguien de cada equipo tenga la cámara encendida y da la palabra por nombre, para que quien no habla nunca tenga su turno. Lleva un plan B: si una sala no se abre o alguien pierde la conexión, el juego sigue sin que el resto espere.

Para la empresa, la preparación es corta: enviar la lista con nombres y correos, decidir si los equipos los formáis vosotros (mezclando sedes y departamentos) o los formamos nosotros, y una prueba de conexión la víspera, de unos diez minutos, con quien vaya a presentar desde vuestra parte.

Team building virtual para equipos remotos

Errores en el team building virtual para equipos remotos

El más frecuente es dejar a la gente en remoto de espectadora en una actividad pensada para la sala. Pasa en las cenas de Navidad con tres personas conectadas por un portátil en una esquina; nuestra guía sobre alternativas a la cena de Navidad de empresa dedica un apartado al equipo en remoto. Se evita eligiendo un formato híbrido o uno online para todos.

Otro habitual es no probar la tecnología antes. La herramienta de videollamada de la empresa tiene salas para grupos o no las tiene, el proxy corporativo bloquea el vídeo o no, y eso se descubre el día antes, no cinco minutos antes de empezar.

Team building virtual para equipos remotos: pantallas de cuestionarios y retos gamificados de una actividad online para empresas
Probar la herramienta la víspera evita el error más caro: un equipo entero sin poder entrar.

Las zonas horarias se olvidan hasta que alguien tiene que conectarse a las siete de la mañana. Con gente en América o en Asia, buscad la franja en la que todos están en horario de trabajo, aunque sea corta, y acortad la actividad.

La hora también falla. Un viernes a las seis de la tarde, después de una semana entera de reuniones por videollamada, no funciona: la cámara se apaga y el micrófono también. Va mejor a media mañana o justo antes de comer, entre semana, con la actividad dentro del horario y anunciada con tiempo para que nadie se ponga otra reunión encima.

Obligar a encender la cámara tampoco ayuda. Basta con pedir que la encienda quien habla y con llamar a la gente por su nombre.

Un calendario mixto: online entre encuentros presenciales

Las empresas que mejor llevan el team building virtual para equipos remotos lo combinan con el presencial: por ejemplo, una actividad en sala al año, cuando todo el equipo viaja a la misma ciudad, y dos o tres online más cortas entre medias para que la gente de distintas sedes se trate antes de verse. La sesión online prepara ese encuentro, y la gente llega a la sala con caras ya conocidas.

Cuando llega el encuentro presencial, las personas que no pueden viajar entran en híbrido, con material en casa y en el mismo equipo que la sala. En nuestra guía de tendencias en organización de eventos contamos cómo están cambiando los eventos híbridos, y si todo el grupo va a coincidir, la guía de team building para empresas explica cómo elegir la actividad presencial.

Quiénes somos: Acuilae, también por videollamada

Los concursos y escape rooms online salen de los mismos juegos que llevamos a las salas desde 2004, y desde hace años parte del grupo se conecta desde casa u otra ciudad. En ese tiempo Acuilae ha sumado más de 1.250 eventos para más de 550 empresas, entre ellas Accenture, Airbus, Sanitas, IKEA y Coca-Cola, con grupos de 10 a más de 300 personas en toda España. Pedro Diezma, fundador de Acuilae, diseña las dinámicas y las experiencias online para equipos en remoto, y la actividad la conduce en directo un presentador de nuestro equipo.

Para preparar la propuesta necesitamos cuatro datos: cuántas personas sois, cuántas están en remoto, en qué franjas horarias y qué herramienta de videollamada usáis; con ellos la tenéis en menos de 24 horas.

Preguntas frecuentes sobre team building virtual para equipos remotos

¿Cuánto dura una actividad online?

Alrededor de una hora, hora y cuarto como mucho. Por pantalla la atención cae antes que en una sala, y conviene acabar con ganas de más.

¿Qué herramienta de videollamada hace falta?

La que ya use vuestra empresa, siempre que permita salas para grupos pequeños. Lo comprobamos en una prueba de conexión la víspera, que no suele pasar de diez minutos.

¿Cuántas personas pueden participar?

El juego se organiza en equipos pequeños, de 4 a 6 personas como referencia, y el total lo marca sobre todo cuántas salas admite vuestra herramienta. Decidnos cuántos sois y os confirmamos el formato.

¿Hay que encender la cámara?

No es obligatorio. Pedimos que la encienda quien habla y damos la palabra por nombre, y casi todo el mundo acaba encendiéndola solo.

¿Qué pasa con la gente que está en la oficina?

Si parte del grupo coincide en una sala, el formato es híbrido: la sala y los conectados juegan en los mismos equipos, con material enviado a casa para que nadie quede de espectador.

¿Cuánto cuesta el team building virtual para equipos remotos?

La horquilla orientativa de 19 a 59 € por persona vale también para lo online e híbrido; dentro de ella pesan el número de participantes y la fecha. En la propuesta va la cifra cerrada y lo que incluye.

Decidnos dónde está cada uno

Con el reparto entre oficina y remoto, el número de personas y una franja horaria, os proponemos el team building virtual para equipos remotos que encaja (online o híbrido), su duración y cómo formaríamos los equipos para mezclar sedes. Si parte del grupo se va a juntar en una sala, decidlo, porque cambia el juego.

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Pedro Diezma
Pedro Diezma es el fundador de Acuilae y quien diseña sus actividades y dinámicas de equipo. Coach, tecnólogo y conferenciante internacional, lleva más de 28 años ayudando a empresas a entender y aplicar la tecnología. Ha formado a 850 equipos en 450 empresas, entre ellas Acciona, Sanitas, Airbus, IKEA y Endesa. Es autor de cuatro libros, profesor en ESIC e ICADE y creador del canal de YouTube No solo IA, con más de 100.000 suscriptores.